Siento en mi más que nunca, más que antes el vacio de tu ausencia y aunque no ha sido tanto tiempo no puedo evitar la sensación de que paso una eternidad , parece una exageración, pero te extraño tanto, me haces falta… me hace falta el cálido abrazo sorpresivo que solías regalarme, la sonrisa que me robabas, con esas caras raras y tus chistes tan malos… me hace falta ese tiempo de mi tiempo tuyo… necesito que me arranques una sonrisa inocente, llena de gozo y me hagas sentir como si nada estuviera tan mal, extraño tu amistad… las largas horas de charlas llenas de tantas palabras silenciosas… y nuestro lenguaje secreto… y la burla diaria hacia el resto…
Extraño cuando calmabas mis estupideces y secabas mis lagrimas, cuando con tan solo el soplo del viento dejabas que te sintiera… siento nostalgia por nuestros monólogos que diariamente se daban por que sabíamos las respuestas… y esa inconsciente, dulce e inocente necesidad por ti…
Sé que me equivoque mucho, que hice mal tantas cosas… pero tal vez esta vez aprenderé… por ahora solo queda resignarse a lo acordado por nuestra imposición de lo más indeseado.

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